Veröffentlicht: 15.03.2018

Tecnología blockchain

La tecnología blockchain explicada en términos simples

Tecnología blockchain – Blockchain es una base de datos distribuida en la que los dispositivos de almacenamiento no están conectados a un servidor común.

Esta base de datos almacena una lista de registros ordenados y en constante crecimiento denominados bloques. Cada bloque contiene una marca de tiempo y un enlace al bloque anterior.

El uso del cifrado garantiza que los usuarios del blockchain solo puedan cambiar las partes de la cadena de bloques que «poseen».

«Poseer» se entiende en el sentido de que los usuarios tienen la titularidad de las claves privadas sin las que la escritura de los archivos sería imposible.

Aparte de esto, el cifrado garantiza la sincronización de las copias del blockchain distribuido para todos los usuarios. En la tecnología del sistema blockchain, la seguridad está garantizada desde el primer nivel de la base de datos.

El concepto de blockchain fue propuesto en 2008 por Satoshi Nakamoto.

Se implementó por primera vez en 2009 como parte de la moneda digital Bitcoin, siendo el blockchain el registro principal de todas las operaciones de esta criptomoneda.

Gracias a la tecnología blockchain, Bitcoin se ha convertido en la primera moneda digital capaz de resolver el problema de la duplicación (a diferencia de las monedas físicas o los tokens, los archivos electrónicos pueden duplicarse), sin la necesidad de figuras autorizadas o servidores centralizados.

Así funciona la seguridad del blockchain

La seguridad de la tecnología blockchain depende de los servidores descentralizado. Estos se encargan de incluir marcas de tiempo en la cadena de bloques y de garantizar las conexiones de red punto a punto.

El resultado de esto es la creación de una base de datos capaz de gestionarse de manera autónoma y sin necesidad de depender de un núcleo.

Esto permite que el blockchain sea muy útil en el registro de eventos (por ejemplo, de carácter médico), las operaciones de datos, la gestión de identidades y la autenticación de las fuentes.

¿Cómo funciona el blokchain?

La tecnología blockchain también se conoce como «internet del valor», lo que para muchos resulta una metáfora muy acertada.

Cualquiera puede publicar información en internet para que otros accedan a ella desde la otra punta del mundo.

Los bloques del blockchain te permiten enviar valores arbitrarios a cualquier parte del planeta en la que esté disponible un archivo blockchain.

El requisito para ello es disponer de una clave privada que se crea mediante un algoritmo criptográfico. Esta clave algorítmica es la que garantiza que solo tú puedes acceder al bloque del que eres titular.

Cuando le das tu clave privada a otra persona, le estás transfiriendo el dinero que se encuentra almacenado en ese punto concreto de la cadena de bloques.

Bitcoin

En el caso de Bitcoin, estas claves se usan para acceder a direcciones donde se almacenan cantidades de divisa con un valor financiero directo.

Esta es una función que sirve para registrar las transferencias de dinero de un modo similar a lo que hacen los bancos con la moneda fiduciaria.

Pero hay otra función todavía más importante: la relación de confianza y la autenticación de la identidad, que impiden que nadie pueda intervenir en la cadena de bloques si no dispone de las claves correspondientes.

Los cambios realizados y que no hayan quedado confirmados por dichas claves serán rechazados.

Al igual que sucede con una moneda física, también existe la posibilidad de que estas claves sean robadas, pero proteger múltiples líneas de código generalmente no supone un proceso ni costoso ni complicado.

Compáralo, por ejemplo, con el coste que supone almacenar reservas de oro.

De todo esto se deduce que las funciones básicas que hasta ahora habían desempeñado los bancos (la verificación de identidad para evitar el fraude y el posterior registro de las transacciones para justificar su legalidad), ahora pueden realizarse de forma más rápida y precisa a través de una cadena de bloques o blockchain.

¿Qué es una base de datos distribuida?

Imagina una hoja de cálculo que se ha duplicado miles de veces en una red informática, que a su vez está diseñada para actualizar esta hoja de cálculo de forma periódica.

Eso es precisamente lo que hace la cadena de bloques. La información almacenada en el blockchain adopta la forma de una base de datos común que está sometida a un proceso de verificación constante.

Esta forma de usar la red presenta evidentes ventajas. El blockchain, como base de datos, no se almacena en una sola ubicación sino públicamente. Así se facilita el acceso a los registros y su rápida verificación.

No existe una versión central de esta información que pueda ser manipulada por un pirata informático, sino que las copias de esa información se almacenan simultáneamente en millones de ordenadores y sus datos están disponibles en internet para cualquier persona.

¿Qué sucede con la fiabilidad y la durabilidad de la cadena de bloques?

Al igual que internet, la tecnología blockchain lleva incorporada la estabilidad de error. La información de los bloques es la misma en toda la red y ningún bloque, por sí solo, puede controlar el blockchain.

De este modo, no existe ni un solo punto en el que pueda producirse un fallo. Bitcoin fue inventada en 2008 y desde entonces, su blockchain funciona sin interrupciones significativas.

Hasta la fecha, los problemas de Bitcoin se deben a la piratería de servicios de terceros basados en la cadena de bloques o causados por la falta de control.

En otras palabras, problemas relacionados con las malas intenciones de algunos usuarios y los errores humanos, pero no con fallos en la arquitectura del protocolo.

Durante casi 30 años, internet ha demostrado su fiabilidad. Este rendimiento es un buen augurio para la tecnología blockchain que se encuentra en pleno proceso evolutivo.

La cadena de bloques es ya un mecanismo revolucionario que ha sabido garantizar los más altos niveles de contabilidad e identificación.

No hay más transacciones perdidas, errores humanos o mecánicos, o cambios que se puedan ejecutar sin el consentimiento de las partes involucradas.

Y lo más importante de todo, no hay ninguna operación que no quede anotada de manera legal tanto en el registro principal como en un sistema distribuido de registros conectados a través de un mecanismo de verificación segura.

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